Esta semana me  toco el privilegio de participar en este taller telar Maria el cual ejecuta Ingenia-T a través de un proyecto del BID, lo realmente sorprendente es que este proyecto esta orientado a personas con capacidades diferentes, en ellas logré ver la motivación y el entusiasmo de aprender, a pesar de que a momentos algunas cosas eran difíciles – no se rendían -.

Las clases fueron dictadas por una persona de descendencia Aymará, haciéndonos entender que esto realmente es un arte, según esta cultura en los telares se puede conocer a la persona que lo realiza y su estado de animo.

Como reflexión final, creo que aún nos queda mucho trabajo por hacer para estas personas, ya que aún sufren de discriminación en escaleras, mesas,  y tantas cosas más, es por ello que he aquí una de las opciones para comenzar un emprendimiento social.

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